Durante muchos años se pensó que los tulipanes eran originarios de Medio Oriente, aunque sus primeras descripciones bajo el nombre usado actualmente se encontraban en Europa del Sur y China. Estudios actuales han permitido reconocer que su origen se sitúa en las montañas y estepas de Kazajistán, Irán y Afganistán; zona desde la cual la planta fue llevada hacia el gigante asiático y Europa.